La última publicación de este blog, (el fin de) el tiempo y una reflexión acerca de la fotografía

Foto D1/© Nelson Dueñas
Hace dos años y nueve meses, tras la visita de Jon Sevigny a La Laguna, publiqué la última entrada en este espacio. Andaba yo enfrascado en cursos y trabajo con proyectos, así que dejé de escribir para concentrarme en esas metas.

2023 fue un año de reinicio, de volver a picar piedra, luego de haber dedicado cuatro años al programa de Cultura Comunitaria de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, específicamente a los Semilleros Creativos. Durante ese periodo, sobre todo durante y después de la pandemia de COVID-19, no quedó tiempo para los proyectos personales.

El 2023 arrancó de manera abrupta, fue un buen año aunque algo apresurado, como cualquier otro, pero con la diferencia de que cada esfuerzo estaba orientado a perseguir nuestro propio sueño. También fue el año de reencontrarme con rostros familiares, entre ellos el de John.

Pasaron los meses tras su visita y, cuando faltaban casi dos meses para terminar el año, hace dos años y tres meses (noviembre 05, 2023) John partió a otro plano. Creo que eso, en parte, desmotivó mi regreso a la escritura en este medio. No solo la abandoné, sino que me sumergí aún más en mis proyectos, con mayor intensidad, como si sintiera que la vida no alcanza, que se escurre entre los dedos.

Sin embargo, John ha permanecido en el recuerdo. Está presente cada día cuando observo la fotografía que me regaló, esa que conservo en mi estudio, y también en los dos libros suyos de fotografía que descansan sobre mi escritorio.

El tiempo es inclemente, no perdona a nadie ni sus decisiones. Cada vez que intentaba retomar la escritura como ejercicio de memoria, algo de la rutina se atravesaba, y así seguía sin lograrlo. Este año, entre la nostalgia y una necesaria desaceleración, tal como recomendaba mi querido maestro Javier Ramírez Limón, he podido poner cierto orden y retomar aquello que había dejado de lado por esas prisas que nos corretean.

Reflexionando sobre John, encontré el primer sitio o página web que hice en Blogger, una plataforma de blogs donde hace años comencé a promocionar la Casa del Artista Ana Mary Bringas de Martín. Eso me llevó a dar con el blog de John en la misma plataforma, y también con otros suyos que desconocía, igualmente interesantes.

En uno de ellos hallé una entrevista a John Sevigny realizada por John Kobeck, que me hizo reflexionar no solo sobre el quehacer fotográfico de John, sino también sobre el mío propio, y sobre por qué elegí la fotografía como medio de expresión.

Comparto aquí esa entrevista en el sitio blog de John Sevigny Gone City Public Library:


Al respecto, además de reflexionar sobre su trayectoria como fotógrafo —el haber elegido este campo, sus principales fuentes de ingreso, el tiempo que le tomó consolidarse como profesor y artista, los factores clave de su éxito, si modificó su rumbo profesional en el camino y sus objetivos a largo plazo—, me identifiqué con la mayoría de sus respuestas. Me encantó especialmente su consejo sobre elegir el camino de la fotografía:

Consigue cualquier cámara que puedas. Al principio serás un desastre, pero mejorarás. No necesitas tomar un curso. Lee revistas de fotografía y sitios web. El funcionamiento básico de la cámara no es tan complicado y deberías poder dominarlo en unos pocos años como máximo. Luego, fotografía lo que quieras e ignora lo que el mercado o la gente te diga que fotografíes. No caigas en la trampa de convertirte en fotógrafo para 'el mercado'. Si puedes evitarlo, te convertirás en un artista y no solo en alguien que tiene una cámara o un buen juego de luces de estudio. Realmente no necesitas mucho. Cartier-Bresson fotografió con solo dos objetivos. Helmut Newton usó Nikon FM y objetivos de 50 mm para fotos de revistas de moda. Una cámara réflex digital básica y un buen objetivo fijo son suficientes para hacer casi cualquier cosa. Trabaja con el corazón, la mente y los ojos, no tanto con la cámara. De alguna manera, sobrevivirás si perseveras.”

A pesar de la distancia territorial o temporal que nos separaba, la amistad con John se sostenía en nuestra afinidad respecto a la experiencia fotográfica. John también fue mi maestro de fotografía callejera, pues aproveché los talleres que vino a impartir a Torreón. Nos faltó charlar más sobre fotografía, pero, sin saberlo, caminabamos la ruta en paralelo.
 
Buscando imágenes de John para esta publicación encontré una nota del medio DIARIO1.com cuya entrevista también me gustó por tocar aspectos de la fotografía de arte y su experiencia en ella, se titula John Sevigny: «La fotografía es el arte de fallar»,  del que presento los siguientes extractos que me parecen importantes e interesantes:
  • La fotografía es como la magia negra, necesitamos símbolos para decir cosas que son demasiado profundas para expresar con palabras. Más que magia, alquimia sería la palabra. Además es una de las artes más democráticas del mundo.

  • Yo odio la academia. Nací en 1969, y tengo mucha influencia del punk. Yo me considero punk. Teníamos grupos como Led Zepelin, Pink Floyd y cuando empezó el punk, cualquier persona podía hacer un ruido horrible con su guitarra, usar cuatro acordes nada más, pero eso comunicaba algo. Yo vengo de esa filosofía pero aplicado a la fotografía.

  • Todos mejoramos con el tiempo, pero empezamos solo queriendo hacer algo chivo. Hacer algo chivo debería ser el motivo número uno del arte y la fotografía en lugar de obsesionarse por ganar premios. Para mí la fotografía es el arte de fallar, el arte de casi alcanzar lo que quieres hacer. Puedes sacar 3 mil fotos para obtener dos buenas. Realmente si sacas 10 fotos buenas al año ya eres chingón.

  • Mi interés no está en ser protagonista sino mostrar y compartir. Yo soy muy poco de la idea del protagonista. Todos queremos atención y ser reconocidos por lo que hacemos, pero nunca quise esa imagen del fotógrafo chingón con el chaleco, el superhéroe. No me interesa mucho esa imagen. Yo uso cámaras pequeñas y entro donde quiero entrar, lo que me interesa es la interacción humana por encima del estereotipo. Pretendo que sea un cambio de experiencias


John se fue, pero nos legó varios escritos en sus blogs donde compartió magistralmente su experiencia. Leerlos hoy es valioso: al menos a mi despeja inquietudes en momentos de inquietud y reflexión sobre la práctica fotográfica y el rumbo a seguir.

El fin de los tiempos se aproxima. Por mi parte, solo queda continuar, vivir disfrutando lo que nos gusta y trabajar por hacer realidad nuestros sueños, porque mañana no es seguro y quizá, para entonces, sea demasiado tarde.
 
Comparto sus tres sitios principales por es de tu interés visitarlos. Seguro encontrarás algo útil en ellos:
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del blog: los ojos sin rostro